MoRGaNa FR
07-feb-2006, 08:44
Asunto: RELOJ CU CU!!!
Anoche me invitaron unos amigos a una fiesta.
Yo le dije a mi mujer que volvería a casa a las 12 en punto, "Te lo prometo", le dije. ¡Pero la fiesta era genial! bebimos como locos, por lo cual, obviamente, se me fue la olla. Resulta que llegué a casa a las 3 de la mañana, completamente borracho.
Sé qué hora era porque apenas entré, el hijo de puta del reloj de cuco hizo "cu-cu" tres veces. Al darme cuenta que mi mujer se iba a despertar por ese sonido y se iba a dar cuenta de qué hora era, grité "cu-cu"' otras 9 veces y me metí en la cama.
Me quedé tan orgulloso y satisfecho por haber tenido de pronto, aunque borracho, una idea tan buena para evitar la bronca con mi mujer, que me acosté de lo más tranquilo pensando en lo inteligente y listo que soy.
A la mañana siguiente, durante el desayuno, me preguntó a qué hora había llegado y le contesté que había llegado a las 12, tal como le había prometido. Ella, de momento, no dijo nada ni pareció desconfiada. "¡Qué bien! ¡Me he salvado!" pensé yo.
Pero al rato comentó:
- Creo que deberíamos cambiar el reloj de cuco.
- ¿Por qué, mi amor? Si funciona estupendamentE, le pregunté.
- ¿QUE FUNCIONA ESTUPENDAMENTE? Bueno, verás... anoche hizo "cu-cu" tres veces. Luego, no sé cómo, gritó "Mierda". Después hizo "cu-cu" cuatro veces más y tosió. Luego hizo "cu-cu" otras tres veces, se partió de la risa y otra vez hizo "cu-cu". Salió corriendo, pisó el gato, tropezó con la mesita de la esquina del comedor, se acostó, se tiró un pedo y se durmió.
Anoche me invitaron unos amigos a una fiesta.
Yo le dije a mi mujer que volvería a casa a las 12 en punto, "Te lo prometo", le dije. ¡Pero la fiesta era genial! bebimos como locos, por lo cual, obviamente, se me fue la olla. Resulta que llegué a casa a las 3 de la mañana, completamente borracho.
Sé qué hora era porque apenas entré, el hijo de puta del reloj de cuco hizo "cu-cu" tres veces. Al darme cuenta que mi mujer se iba a despertar por ese sonido y se iba a dar cuenta de qué hora era, grité "cu-cu"' otras 9 veces y me metí en la cama.
Me quedé tan orgulloso y satisfecho por haber tenido de pronto, aunque borracho, una idea tan buena para evitar la bronca con mi mujer, que me acosté de lo más tranquilo pensando en lo inteligente y listo que soy.
A la mañana siguiente, durante el desayuno, me preguntó a qué hora había llegado y le contesté que había llegado a las 12, tal como le había prometido. Ella, de momento, no dijo nada ni pareció desconfiada. "¡Qué bien! ¡Me he salvado!" pensé yo.
Pero al rato comentó:
- Creo que deberíamos cambiar el reloj de cuco.
- ¿Por qué, mi amor? Si funciona estupendamentE, le pregunté.
- ¿QUE FUNCIONA ESTUPENDAMENTE? Bueno, verás... anoche hizo "cu-cu" tres veces. Luego, no sé cómo, gritó "Mierda". Después hizo "cu-cu" cuatro veces más y tosió. Luego hizo "cu-cu" otras tres veces, se partió de la risa y otra vez hizo "cu-cu". Salió corriendo, pisó el gato, tropezó con la mesita de la esquina del comedor, se acostó, se tiró un pedo y se durmió.